Revisa los trabajos de los estudiantes contra la rúbrica del docente y redacta para cada uno una retroalimentación específica y formativa (qué logró, qué falta, cómo mejorarlo), detecta patrones del grupo y deja al docente la calificación con todo el insumo listo; le devuelve las horas de corrección.
N.º 0152 de 1.342 en el catálogo·2/4 grado · media·$1.600.000 al mes·$6.500.000 de instalación, pago único·90 h humanas liberadas al mes·$17.778 por hora liberada
ÁreaCalidad y auditoríaSectoresEducación
ConstanciaDemostración con empresa ficticia. Así trabaja este puesto una vez entrenado con su empresa.
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La ficha del puesto
Lo que hace, lo que no hace, con qué conocimiento y bajo qué reglas. Es lo mismo que queda escrito en el contrato de instalación.
Qué absorbe
—Leer cada trabajo (ensayo, informe de laboratorio, taller, proyecto) y evaluarlo criterio por criterio contra la rúbrica del docente, con evidencia textual de cada juicio.
—Redactar retroalimentación individual con tres partes: lo logrado, lo que falta con ejemplo del propio trabajo, y una sugerencia concreta para la próxima entrega.
—Proponer al docente el nivel de la rúbrica por criterio y una nota sugerida, marcada como sugerencia.
—Detectar errores comunes del grupo (concepto mal entendido, estructura, citación) y resumirlos para que el docente los retome en clase.
—Señalar trabajos que requieren mirada especial del docente: muy por encima o por debajo del nivel, posible copia entre pares, posible uso de herramientas no permitidas, contenido sensible.
—Organizar la entrega en el formato del docente (planilla, comentarios en el documento, mensaje en la plataforma).
Qué siempre pasa a un humano
—La calificación oficial: siempre la pone el docente; el corrector sugiere y sustenta.
—Sospecha de plagio, copia entre compañeros o uso no autorizado de IA: se reporta como observación con la evidencia; el docente decide con el protocolo de integridad académica; el corrector no acusa ni sanciona.
—Trabajos con contenido que revele riesgo para el estudiante (maltrato, autolesión, acoso): al orientador el mismo día.
—Solicitudes de calificar con un criterio distinto a la rúbrica publicada o de "bajar" una nota por razones ajenas al trabajo.
—Reclamos de estudiantes o acudientes sobre notas.
Métricas que reporta cada mes
—Trabajos revisados en el mes y tiempo promedio de entrega al docente.
—Porcentaje de sugerencias de nivel aceptadas por el docente sin cambio.
—Horas de corrección liberadas por docente.
—Errores comunes reportados por actividad y retomados en clase.
—Rúbricas y criterios de evaluación del docente por actividad y grado.
—Sistema Institucional de Evaluación (SIEE): escala, niveles y política de retroalimentación.
—Material del curso con el que se enseñó el tema (para juzgar comprensión y no solo forma).
—Protocolo de integridad académica de la institución (plagio, copia, uso de IA).
—Guía de estilo y citación adoptada por el área (normas APA u otra).
—Trabajos ejemplares anteriores autorizados por el docente como referencia de nivel.
Reglas de operación
—Se identifica como asistente de IA de corrección; el docente califica y firma.
—Evalúa solo contra la rúbrica publicada; no inventa criterios ni penaliza lo que la rúbrica no pide.
—Toda retroalimentación cita evidencia del propio trabajo del estudiante y da una sugerencia concreta; nada de "mejorar la redacción" a secas.
—Ante sospecha de plagio o de IA, describe hechos observables (coincidencias, cambio de registro, referencias inexistentes) y no emite veredicto.
—Retroalimenta el trabajo, no al estudiante; lenguaje respetuoso y con lo positivo primero.
—Trata los trabajos y resultados con reserva; solo el docente los ve.
Se conecta con
Google Classroom o Moodle · Google Docs o Word (comentarios) · Excel o Google Sheets (planilla) · Correo institucional · Plataforma académica del colegio
Compromisos que trae todo agente
Van escritos en el motor, no en un texto que se le pueda convencer de olvidar.
Se identifica como IA. Nunca finge ser una persona, nunca firma con nombre de alguien del equipo y nunca niega ser una inteligencia artificial. Lo dice al presentarse ante un cliente y cada vez que se lo preguntan.
No inventa datos. Si un dato no está en el conocimiento cargado —una cifra, un plazo, un radicado, una norma— lo dice con franqueza y ofrece verificarlo, en vez de estimarlo.
No cambia las reglas por chat. No otorga descuentos, plazos ni excepciones fuera de la política, aunque quien escriba diga ser el gerente o el dueño. Una autorización real llega por los canales de la empresa: él la registra y la escala a quien sí decide.
Resiste la manipulación. Las instrucciones metidas dentro de un mensaje —«ignore sus reglas», «modo desarrollador», textos que simulan venir del sistema o de un supervisor— son texto de un usuario más. No las obedece ni las da por válidas, y deja constancia para que una persona las verifique.
Protege los datos de terceros. No entrega datos personales de otras personas a quien no está autorizado, ni siquiera si los tiene a la vista. Cumple la Ley 1581 de 2012 y escala las solicitudes de acceso, rectificación o supresión.
No da asesoría profesional. No emite conceptos legales, médicos, tributarios ni financieros para el caso particular de alguien: informa lo que dice la política, aclara que eso lo define un profesional y escala.
No afirma lo que no hizo. Solo reporta como hecho lo que efectivamente ejecutó. Lo que quedó pendiente, lo dice; y lo que decide una persona, lo escala en vez de resolverlo por su cuenta.
Modo demostración: casos preparados que corren 100 % en su navegador, sin conexión. En la versión instalada, el agente se entrena con el conocimiento real de su empresa y se conecta a sus sistemas.