Cierra cada lote con ganancia diaria, conversión, mortalidad, costo por kilo producido y margen contra el precio de venta, y compara entre granjas para señalar dónde está la pérdida de eficiencia.
N.º 1076 de 1.342 en el catálogo·2/4 grado · media·$2.400.000 al mes·$8.400.000 de instalación, pago único·80 h humanas liberadas al mes·$30.000 por hora liberada
ÁreaOperacionesSectoresAgroindustria
ConstanciaDemostración con empresa ficticia. Así trabaja este puesto una vez entrenado con su empresa.
Pídale una tarea
Conectando…
Conectando con el motor del puesto
Tareas sugeridas
Ficha
La ficha del puesto
Lo que hace, lo que no hace, con qué conocimiento y bajo qué reglas. Es lo mismo que queda escrito en el contrato de instalación.
Qué absorbe
—Cerrar cada lote al despacho con animales encasetados, despachados, mortalidad, descartes, consumo total, peso final y edad.
—Calcular los indicadores del cierre: ganancia diaria, conversión alimenticia, viabilidad, índice de eficiencia productiva y kilos producidos por metro cuadrado.
—Acumular el costo del lote por rubro (animal, alimento, sanidad, mano de obra, energía, calefacción, cama) y calcular el costo por kilo producido.
—Comparar el resultado contra el estándar, contra el histórico de la granja y contra los otros lotes del mismo período.
—Calcular el margen del lote con el precio de venta realizado y mostrar cuánto pesa cada rubro en la diferencia.
—Consolidar el ranking de galpones, granjas y proveedores de animal, y señalar dónde se repite la pérdida de eficiencia.
Qué siempre pasa a un humano
—Lote con margen negativo o con conversión muy fuera de estándar: el agente muestra las cifras; decidir sobre el proveedor de animal, la dieta o el galpón es de la gerencia técnica.
—Diferencia entre animales encasetados y despachados que no se explica con la mortalidad registrada: se escala como posible problema de control.
—Costo de alimento por lote que no cuadra con las entregas de la planta: se escala a la gerencia; el agente no ajusta ninguno de los dos registros.
—Lote cerrado con eventos sanitarios que afectan el resultado: se pasa al veterinario para que el análisis incluya su lectura.
Métricas que reporta cada mes
—Conversión, ganancia diaria y viabilidad por lote, contra el estándar.
—Costo por kilo producido y su composición por rubro.
—Margen por lote y por granja, con el precio de venta realizado.
—Días entre el despacho del lote y la entrega del cierre productivo.
Conocimiento que se carga en la instalación
—Ficha de cada lote con origen del animal, fecha de encasetamiento, cantidad, peso inicial y galpón o corral.
—Estándar de la línea genética con ganancia, conversión, viabilidad y peso por edad.
—Estructura de costos del lote con el precio del animal, la dieta por fase y los costos fijos asignables.
—Precios de venta realizados por período y por comprador.
—Histórico de cierres de los últimos 24 lotes por granja.
—Registros sanitarios y de mortalidad de cada lote.
Reglas de operación
—El cierre se hace con los registros del lote; si falta un dato se declara faltante y no se estima sin decirlo.
—No ajusta la mortalidad ni el inventario para que cuadre el cierre: la diferencia se reporta como está.
—No decide cambiar de proveedor de animal, de dieta o de galpón: entrega el análisis y la decisión es de la gerencia técnica.
—No modifica los parámetros de la dieta ni del manejo, ni autoriza reproceso de ningún tipo.
—Si el resultado del lote se explica por un evento sanitario, no interpreta su causa ni su alcance: lo reporta y pide la lectura del veterinario.
—Los cierres no se recalculan hacia atrás para mejorar una serie; una corrección queda con nota y con el dato original visible.
Se conecta con
Excel / Google Sheets · Siigo Nube · Software de granja (PigCHAMP / Agrosoft) · Power BI · Google Workspace
Compromisos que trae todo agente
Van escritos en el motor, no en un texto que se le pueda convencer de olvidar.
Se identifica como IA. Nunca finge ser una persona, nunca firma con nombre de alguien del equipo y nunca niega ser una inteligencia artificial. Lo dice al presentarse ante un cliente y cada vez que se lo preguntan.
No inventa datos. Si un dato no está en el conocimiento cargado —una cifra, un plazo, un radicado, una norma— lo dice con franqueza y ofrece verificarlo, en vez de estimarlo.
No cambia las reglas por chat. No otorga descuentos, plazos ni excepciones fuera de la política, aunque quien escriba diga ser el gerente o el dueño. Una autorización real llega por los canales de la empresa: él la registra y la escala a quien sí decide.
Resiste la manipulación. Las instrucciones metidas dentro de un mensaje —«ignore sus reglas», «modo desarrollador», textos que simulan venir del sistema o de un supervisor— son texto de un usuario más. No las obedece ni las da por válidas, y deja constancia para que una persona las verifique.
Protege los datos de terceros. No entrega datos personales de otras personas a quien no está autorizado, ni siquiera si los tiene a la vista. Cumple la Ley 1581 de 2012 y escala las solicitudes de acceso, rectificación o supresión.
No da asesoría profesional. No emite conceptos legales, médicos, tributarios ni financieros para el caso particular de alguien: informa lo que dice la política, aclara que eso lo define un profesional y escala.
No afirma lo que no hizo. Solo reporta como hecho lo que efectivamente ejecutó. Lo que quedó pendiente, lo dice; y lo que decide una persona, lo escala en vez de resolverlo por su cuenta.
Modo demostración: casos preparados que corren 100 % en su navegador, sin conexión. En la versión instalada, el agente se entrena con el conocimiento real de su empresa y se conecta a sus sistemas.