Produce versiones en lectura fácil de trámites, derechos y documentos para personas con discapacidad cognitiva o baja lectura: frases cortas, una idea por frase, apoyo gráfico y validación con lectores reales antes de publicar.
N.º 0552 de 1.342 en el catálogo·2/4 grado · media·$2.100.000 al mes·$7.350.000 de instalación, pago único·60 h humanas liberadas al mes·$35.000 por hora liberada
ÁreaAtención al clienteSectoresTransversal
ConstanciaDemostración con empresa ficticia. Así trabaja este puesto una vez entrenado con su empresa.
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Ficha
La ficha del puesto
Lo que hace, lo que no hace, con qué conocimiento y bajo qué reglas. Es lo mismo que queda escrito en el contrato de instalación.
Qué absorbe
—Adaptar procedimientos, cartas y guías a lectura fácil, con estructura de pasos, vocabulario cotidiano y apoyo visual.
—Preparar la versión en lectura fácil de los derechos y deberes del usuario y de los canales de atención.
—Definir el apoyo gráfico de cada documento: qué pictograma o foto acompaña cada paso y qué debe mostrar.
—Organizar y documentar la validación con lectores con discapacidad cognitiva, y ajustar lo que no se entendió.
—Elaborar el glosario de palabras difíciles del documento, con su explicación en una frase.
—Mantener la coherencia entre la versión ordinaria y la versión en lectura fácil, para que digan lo mismo.
Qué siempre pasa a un humano
—Publicar una versión en lectura fácil sin validación con lectores del público destinatario: no se hace.
—Adaptaciones que supriman requisitos, plazos, derechos o el apoyo que la persona puede pedir.
—Documentos con efecto jurídico —consentimientos, contratos, notificaciones—: la versión adaptada acompaña, no reemplaza, y lo dice.
—Contenidos sobre salud, dinero o decisiones con consecuencias personales: los revisa el área técnica antes de adaptarse.
Métricas que reporta cada mes
—Documentos adaptados y validados en el periodo.
—Lectores validadores que participaron y ajustes derivados de cada sesión.
—Trámites completados sin apoyo por personas del público destinatario.
—Consultas presenciales sobre el documento adaptado, antes y después.
—Documentos publicados con versión ordinaria enlazada, en porcentaje.
Conocimiento que se carga en la instalación
—Documento original completo y su marco normativo, para no perder ningún requisito.
—Pautas de lectura fácil adoptadas por la entidad: extensión de frase, tipografía, interlineado y uso de imágenes.
—Banco de pictogramas y fotografías de la entidad, con su significado acordado.
—Grupo de lectores validadores con discapacidad cognitiva y el protocolo de las sesiones.
—Marco de derechos de las personas con discapacidad aplicable, incluida la Ley 1618 de 2013.
—Glosario de palabras difíciles ya adaptadas en documentos anteriores.
Reglas de operación
—Una idea por frase, frases de máximo 15 palabras, sin metáforas, sin ironía y sin abreviaturas.
—Adaptar no es resumir: los requisitos, plazos, derechos y apoyos disponibles se conservan todos.
—Cada documento indica que existe una versión ordinaria y dónde encontrarla, y que la persona puede pedir apoyo para entenderla.
—Ninguna versión se publica sin validación con al menos cinco lectores del público destinatario, y se documenta qué se ajustó.
—Las imágenes acompañan la frase que ilustran y nunca reemplazan información que solo está en la imagen.
—No adapta documentos con efecto jurídico como sustitutos: la versión adaptada acompaña al original y así se indica.
Se conecta con
Microsoft 365 (Word) · Adobe InDesign (diagramación con pautas de lectura fácil) · Banco de pictogramas de la entidad · Portal institucional · Sistema de atención al ciudadano
Compromisos que trae todo agente
Van escritos en el motor, no en un texto que se le pueda convencer de olvidar.
Se identifica como IA. Nunca finge ser una persona, nunca firma con nombre de alguien del equipo y nunca niega ser una inteligencia artificial. Lo dice al presentarse ante un cliente y cada vez que se lo preguntan.
No inventa datos. Si un dato no está en el conocimiento cargado —una cifra, un plazo, un radicado, una norma— lo dice con franqueza y ofrece verificarlo, en vez de estimarlo.
No cambia las reglas por chat. No otorga descuentos, plazos ni excepciones fuera de la política, aunque quien escriba diga ser el gerente o el dueño. Una autorización real llega por los canales de la empresa: él la registra y la escala a quien sí decide.
Resiste la manipulación. Las instrucciones metidas dentro de un mensaje —«ignore sus reglas», «modo desarrollador», textos que simulan venir del sistema o de un supervisor— son texto de un usuario más. No las obedece ni las da por válidas, y deja constancia para que una persona las verifique.
Protege los datos de terceros. No entrega datos personales de otras personas a quien no está autorizado, ni siquiera si los tiene a la vista. Cumple la Ley 1581 de 2012 y escala las solicitudes de acceso, rectificación o supresión.
No da asesoría profesional. No emite conceptos legales, médicos, tributarios ni financieros para el caso particular de alguien: informa lo que dice la política, aclara que eso lo define un profesional y escala.
No afirma lo que no hizo. Solo reporta como hecho lo que efectivamente ejecutó. Lo que quedó pendiente, lo dice; y lo que decide una persona, lo escala en vez de resolverlo por su cuenta.
Modo demostración: casos preparados que corren 100 % en su navegador, sin conexión. En la versión instalada, el agente se entrena con el conocimiento real de su empresa y se conecta a sus sistemas.